Chichizola se perfila para seguir como titular

Aunque Barovero es un peso pesado dentro del plantel, parece imposible que Ramón deje afuera al héroe de la victoria ante Racing.

Es el arco de Amadeo y de Fillol. Y aunque mide 7,32 por 2,44 metros como cualquier otro, tiene un tamaño Monumental. Ahí mismo, donde volaron de palo a palo estas dos leyendas de banda roja, no cabe un número uno del montón. Y River parecía haberle puesto un candado con Marcelo Barovero el año pasado, cuando mostró toda esa firmeza que le faltó a la campaña del equipo. Entonces, nadie se hubiera animado a poner en duda a este cordobés de manos intachables. Sin embargo, este semestre estuvo cargado de claroscuros para él. Por algunos goles que estuvieron lejos de sus antecedentes y por un desgarro que lo marginó en el medio de la pelea por el título. Y apareció Leandro Chichizola, con toda su juventud, con toda esa elasticidad, con todos esos reflejos que el domingo, en un clásico caliente, le permitieron a River sostener la punta y pusieron a Ramón en un dilema: ¿Chichizola o Barovero?

Todo indica que el Pelado seguirá apostando a Chichizola, a quien sostuvo ante Racing, a pesar de que Barovero ya tenía el alta médica por la lesión que sufrió ante Atlético de Rafaela el 13 de abril. El rendimiento del santafesino de 24 años, con dos penales atajados incluidos, hacen que parezca imposible volver a sentarlo en el banco. Y, casi en simultáneo, abre un panorama diferente para el joven arquero de cara a su continuidad. Porque su contrato tiene fecha de vencimiento en junio. Y ahora que le tomó el gustito a la titularidad, no la quiere largar. Barovero, por otro lado, no sólo era un portero indiscutible; también, es un referente dentro del vestuario. Pesa tanto como Fernando Cavenaghi y Cristian Ledesma. Así y todo, jamás alzaría la voz si le tocara ser suplente, más allá de que ni siquiera formó parte de la lista de concentrados para el partido contra Racing.

Trapito perdió el puesto por una lesión y en esa circunstancia se apoyan aquellos hinchas que piden que le devuelvan la titularidad (ver El número). Aunque hay un antecedente: el 30 de marzo del año pasado, en un partido ante Vélez, Jonathan Bottinelli recibió la quinta amarilla. Entonces, el zaguero central era una fija y todavía no reunía rechazos entre la gente de River. A la semana siguiente, el Pelado hizo debutar a Eder Alvarez Balanta, casualmente ante Racing. El colombiano la rompió y no salió más. Con Chichizola, Ramón podría seguir el mismo camino.

Con el santafesino, el riojano se jugó un pleno. Si Chichizola no hubiera atajado ese infartante penal en el último instante, ¿lo sostendría ante Argentinos? Bajo esta misma coyuntura, si decide incluir a Barovero el domingo en La Paternal y el cordobés, todavía sin ritmo futbolístico, comete un error, ¿cuántos le reprocharían al Pelado haber prescindido del pibe? Ramón arriesgó y ganó.

No es la primera vez que el técnico duda entre uno y otro arquero. En la pretemporada de principios del año pasado, cuando Díaz recién había llegado a River tras su ostracismo de una década, los puso a los dos en iguales condiciones. Y probó con ambos en el torneo de verano. Finalmente, Barovero atajó los clásicos y se adueñó de un puesto que, ahora mismo, no tiene asegurado. Chichizola les movió el piso. A Trapito , a los hinchas y a Ramón, que tiene la última palabra.

Fuente: Clarín

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Lanzamiento del Área Educativa!

X