El arquero campeón del Mundial Argentina 1978 será homenajeado en México
Ubaldo Matildo Fillol, seguramente el mejor arquero de la historia del fútbol argentino, será homenajeado el próximo 11 de noviembre, como parte del selecto grupo que ingresará al Salón de la Fama del Fútbol Internacional, con sede en México. El exarquero de la Selección Argentina y referente histórico de River y Racing, entre otros, compartirá esa distinción con otras figuras legendarias del deporte.
“Nos vemos en unos días. Abrazo de palo a palo”, publicó el Pato en sus redes sociales al confirmar su presencia en el prestigioso acontecimiento. La ceremonia se realizará el martes próximo en el país azteca y marcará un nuevo reconocimiento a su trayectoria excepcional bajo el arco.
En total, serán 18 las personalidades del fútbol mundial que recibirán el homenaje este año. Aunque Fillol será el único argentino en la lista, estará acompañado por otros grandes nombres como Iker Casillas, René Higuita, Gary Lineker, Diego Forlán y Dunga, entre tantos otros.
El listado completo de figuras que serán incorporadas incluye además a Ronald Koeman, Bernardo Manolete Hernández, Osvaldo Castro, José Martínez “Pirri”, Luis Flores, Miguel España, Juan Francisco Palencia, Gerardo Torrado, Ignacio Ambriz, Tita, y por la rama femenina, Abby Wambach y Guadalupe Tovar.
La elección de los nuevos miembros del Salón de la Fama surge de una votación realizada por 140 periodistas especializados, quienes eligen a los candidatos durante el mes de marzo. Los seleccionados son anunciados públicamente y luego invitados a la ceremonia anual.
El reconocimiento consagra a figuras con carreras sobresalientes, tanto en el plano local como internacional, y representa uno de los mayores honores dentro del ambiente del fútbol profesional, más allá del paso del tiempo.
Según cuenta la leyenda, el Loco Gatti pudo haber sido el arquero del campeón del mundo de la Argentina ’78. El Flaco Menotti tenía una lista: el Loco primero, Chocolate Baley, segundo, Ricardo La Volpe, tercero y el Pato Fillol, cuarto. Así se construyó el prólogo de la pretemporada de enero de 1978 en la Villa Marista, de Mar del Plata. Unos días después, misteriosamente, Gatti renunció a la selección aduciendo problemas en una rodilla. Baley había tomado la posta un año antes.
Fillol empezó el año del Mundial detrás de todos, pero atajó en seis de los siete amistosos previos al Mundial; solamente le marcaron cuatro goles. Contra Hungría, en el debut, para el Pato apenas se trató de su octavo partido en la selección. Según los especialistas futboleros en el arte de las manos, Ubaldo Matildo representa lo mejor de nuestra historia. Prácticamente, no tiene discusión. Más allá de la selección, más allá de los títulos, de Racing, de River, se trata del ideal del arquero: lo tenía todo.





